Serenidad y Diseño

la sirenita
la sirenita

Quienes visitan por primera vez la capital danesa se suelen quedar sorprendidos: el bienestar se res­pira por sus esquinas. Todo es­tá limpio y ordenado. Los edi­ficios históricos conviven pa­cíficamente con los diseños modernos en un ambiente en el que imperan el buen gusto y la tranquilidad. Esta tranquili­dad viene dada sobre todo por la escasez del tráfico motoriza­do. Los más de un millón y medio de habitantes que resi­den en Copenhague se mue­ven

por la ciudad caminando, en transportes públicos, o bien en bicicleta. Copenhague es la ciudad de la serenidad, como bien lo demuestra su símbolo más conocido, esa escultura de La Sirenita, personaje creado por Hans Christian Andersen, que reposa siempre en calma en el puerto de la ciudad.

La City

Nyhavn
Nyhavn

El corazón de Copenhague se conoce popularmente como la City. Allí se encuentra Christianborg, una curiosa isla for­mada por los canales, precisamente donde fue fundada la ciudad en el siglo XII. La sede del gobierno descansa entre el llamativo edificio en el que antiguamente estaba la Bolsa y el que aún alberga a la Biblioteca Real. Pero si hay una arte­ria esencial en la City ésa es la calle Str0get, una calle peatonal que se extiende entre la plaza del Ayuntamiento y la de Kongens Nytorv. Las casas modernistas, las tiendas de diseño y los típicos cafés son los principales reclamos de una calle de gran animación, don­de cualquiera puede dejar pa­sar el tiempo contemplando el variado aspecto que le dan los vendedores ambulantes, los músicos callejeros y los cente­nares de personas que la reco­rren a diario. Cuando Str0get llega a su fin, aparecen ante la vista el Teatro Real y el pala­cio de Charlottenborg, antes de descubrir el pequeño y ma­ravilloso Nyhavn, un canal que ofrece la ya típica imagen de los veleros frente a las colo­ridas fachadas de los antiguos almacenes reconvertidos

estatua ecues­tre de Federico V copenahague
estatua ecues­tre de Federico V copenahague

en elegantes restaurantes. Por de­trás de Nyhavn, se alza el con­junto real de Amalienborg, presidido por la estatua ecues­tre de Federico V. Se trata de los cuatro magníficos palacios que sirven de residencia a la familia real danesa.

De Excursión Por Los Alrededores

Los edificios históricos conviven con los diseños modernos en un ambiente en el que impera el buen gusto y la serenidad

Quien haya disfrutado de los placeres que ofrece la capital de Dinamarca, no puede dejar pasar la oportunidad de aso­marse a los múltiples tesoros que se esconden por sus alre­dedores. Los eficientes medios de comunicación daneses per­miten hacer diversas excursio­nes interesantes. Por ejemplo, en el pueblecito costero de Humlebaek, se encuen­tra el Museo de Lousiana, el prin­cipal centro de ar­te moderno del país. Otra acoge­dora localidad es Rungsted, donde vivió la popular escritora Karen  Blixen. La casa museo de la autora de Me­morias de África resulta una visita llena de encan­to. En la imprescindible ciudad de Roskilde, se en­cuentran el llamativo Museo de Barcos Vikingos y la catedral. Aparte de los museos, en los alrede­dores de Copenhague también se pueden en­contrar algunos palacios y castillos sencillamente extraordinarios: en Helsingor está el castillo de Kronborg, donde vivió el mítico Hamlet; en Fredensborg, se levanta el «palacio de la Paz»,resi­dencia de verano de la familia real; y en Hiller0d aparece el fastuoso pala­cio renacentista de Freideriksborg, sin duda uno de los lugares más espectaculares de Dinamarca.

Ciudad De Cuento
Ciudad De Cuento

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